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Qué es RFID en una lavandería y cómo funciona

RFID en una lavandería es un chip sin batería, cosido en cada blanco, que un lector identifica por radio. Permite leer un carrito completo sin sacar las piezas, y así saber qué salió, qué regresó y cuántos lavados lleva cada una. En nuestra operación, verificar un carrito toma 30 segundos; contarlo a mano puede tomar hasta 2 horas.

RFID significa identificación por radiofrecuencia. Es la misma tecnología de muchas casetas de cobro y de las etiquetas antirrobo de algunas tiendas de ropa, adaptada para aguantar agua caliente, químicos y planchado.

Cómo funciona el chip

La etiqueta tiene un chip y una antena dentro de una funda flexible. Es del tamaño de una etiqueta de talla y va cosida en el dobladillo. No lleva batería: cuando entra al campo de un lector, la señal de radio le da la energía para responder con su número único.

Las etiquetas para lavandería suelen usar la banda UHF, entre 860 y 960 MHz según el país, y el estándar EPC Gen2 (ISO/IEC 18000-6C). Eso permite que un mismo lector identifique muchas piezas en segundos, sin verlas una por una y sin apuntarles, como sí exige un código de barras.

Qué aguanta

Las etiquetas para textiles se fabrican para lavado industrial. Las hojas técnicas de los fabricantes suelen indicar alrededor de 200 ciclos, a veces con un límite de tiempo, como 2 años. El dato varía por modelo, así que hay que confirmarlo para la etiqueta específica y para tu proceso de lavado.

Los chips que usamos aguantan más de 200 lavados industriales. Eso alcanza para la vida útil de la mayoría de los blancos de hotel, porque la tela suele desgastarse antes.

Qué se registra en cada paso

El chip solo guarda un número. Todo lo demás vive en el sistema, que relaciona ese número con la pieza:

  • Alta: tipo de artículo, cliente y fecha en que entró en servicio.
  • Recolección: qué salió, cuántas piezas y a qué hora.
  • Entrega: qué regresó, comparado contra lo recogido.
  • Lavados: cuántos ciclos lleva cada pieza y cuánta vida le queda.
  • Faltantes y daños: piezas sin verse en más de 30 días y piezas dadas de baja.

Qué cambia en el día a día

El primer cambio es que ya no hay que contar a mano. El carrito pasa por el lector y el sistema da el total por artículo. En un hotel mediano, eso libera hasta 2 horas diarias de ama de llaves.

El segundo es que el conteo deja de ser opinión. El hotel y la lavandería ven el mismo registro, con hora y número de piezas, así que una diferencia se revisa pieza por pieza en vez de negociarse en la factura.

El tercero llega con el tiempo. Al saber cuántos lavados lleva cada pieza, puedes presupuestar la reposición con datos y ver qué artículo se desgasta antes.

Sus límites

RFID no es magia, y conviene saber dónde falla antes de pagar por él:

  • El alcance varía. Nuestros chips se leen hasta a 30 m en buenas condiciones, pero la distancia real depende del lector, la antena, la humedad, la densidad de las pilas y la orientación de las piezas.
  • Las piezas mojadas, los montones muy apretados y el metal cerca hacen más difícil la lectura. Por eso se escanea en puntos definidos, con la ropa en condiciones conocidas.
  • El chip no impide un robo. Te dice que una pieza falta y cuándo se vio por última vez. Para detectar la salida en el momento hacen falta arcos en las puertas.
  • Hay un costo de arranque: etiquetar y dar de alta todo el inventario lleva tiempo, y los lectores se compran o se incluyen en un servicio.

¿Te conviene?

Depende de tu volumen y de cuánto te duele la merma. Con pocas piezas y un equipo que cuenta bien, una hoja firmada puede ser suficiente. Con miles de piezas, varios pisos o una lavandería externa con la que discutes el conteo, el control por pieza se paga más rápido. La forma honesta de saberlo es calcular cuánto te cuestan hoy la merma y las horas de conteo.

En On Clean hay dos formas de usarlo. Con el servicio completo, nosotros lavamos y el sistema va incluido, sin costo de instalación ni mensualidad por el sistema. Con solo el sistema, conservas tu lavandería y te instalamos el control. Hoy tenemos más de 5,000 piezas etiquetadas y rastreadas, y el cliente consulta todo en un link de solo lectura, sin usuario y sin app.

Un día de servicio completo, sin costo.

Vamos por tus blancos, los lavamos y te los entregamos como un día normal de servicio. Sin cargo y sin compromiso.

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